
Dejen de luchar contra el moho en los baños… ¡Simplemente calienten el ambiente! La mayoría de los calentadores de baño son bastante ineficaces. Solo calientan el aire, lo cual está bien por un momento, pero luego el vapor se asienta y las paredes siguen húmedas. Nosotros hacemos las cosas de otra manera. Nuestros calentadores de infrarrojos no solo calientan el aire, sino que también eliminan la humedad que se acumula en las paredes y techos. Aquí está el secreto: utilizamos longitudes de onda específicas de infrarrojos que penetran directamente en las superficies de la habitación. Piénsenlo así: en lugar de tratar de calentar toda la habitación, la energía calienta directamente las paredes. Esto mantiene la temperatura de la superficie lo suficientemente alta como para que el agua no pueda asentarse. Sin condensación, sin zonas húmedas… y, lo más importante, sin lugar donde el moho pueda crecer. Ahora, hablemos de seguridad. El agua y la electricidad no van bien juntos. Utilizamos calentadores con clasificación IP44. En términos sencillos, están diseñados para resistir salpicaduras y vapor intenso, sin que se apaguen. La parte interna del calentador está bien sellada. Un consejo importante: estos calentadores se ponen muy calientes. Asegúrense de dejar suficiente espacio al instalarlos, para evitar dañar la pintura o el plástico cercano. Y aquí viene un bono adicional: como estos calentadores eliminan la humedad de las paredes, el extractor de aire no tiene que trabajar tanto. El baño se seca más rápidamente después de ducharse. Es un ambiente mucho más limpio y fresco. Si tienen un baño con mala ventilación, esta es realmente la única forma de evitar el moho de forma permanente. Simplemente conecten los calentadores a su circuito eléctrico y dejen que el calor haga el trabajo. Un consejo profesional: revisen sus interruptores. Asegúrense de que puedan soportar la potencia total de los calentadores, para no quedarse sin luz en medio de enero.